UNIVERSIDAD CATÓLICA

Posición: Volante

Temporadas: 1978 y 1983-1985

Partidos jugados Campeonato Nacional: 68

Goles Campeonato Nacional: 44


Zurda bendita, privilegiada a la hora de enfrentarse al balón cuando la situación de juego implicaba un lanzamiento libre. Los arqueros rivales, cada vez que él se paraba junto a la pelota, se resignaban a tener que ir a buscar la esférica al fondo del arco. Jorge Aravena a punta de tiros libres se ganó el alias de “Mortero”.

Fue puntal durante la primera mitad de los ochenta en el fútbol de la UC y junto a una oncena histórica dirigida por Ignacio Prieto se quedó con la Copa Polla Gol en 1983, siendo el goleador del torneo con 23 tantos; luego en 1984 obtuvo junto a los Cruzados la Copa República y ese mismo año se quedó con el título del campeonato nacional.

En la selección nacional también tuvo momentos notables. Con la diez en la espalda manejó el mediocampo y se adueñó de cada “pelota muerta”. Sin duda el hito mayor con la roja fue aquel gol a Uruguay por las clasificatorias a México 86. Sector norte del Nacional y casi pegado a la línea de fondo se despachó un tiro libre sin ángulo que superó ampliamente al meta charrúa Rodolfo Rodríguez.

En Católica su liderazgo era indiscutido y de esa generación compartía el protagonismo con Cornez, Lepe y Hurtado. Jorge Aravena derrochó talento y ese argumento bastó para que luciera sus capacidades por el mundo. España, México y Colombia comprobaron las características irrenunciables del “Mortero”.

 

¿Qué recuerdos tiene de su paso por la UC?
Los mejores. Es una institución muy seria y con infraestructura para poder desarrollar la profesión de buena forma. Los dirigentes son muy serios y siempre con planificación de trabajo. Eso, hoy en día es importante y a eso le agrego un grupo de futbolistas de muy buen nivel, que conseguimos un campeonato y participaciones en Copas Libertadores.

¿Qué sintió al vestir la camiseta Cruzada?
De responsabilidad con la hinchada y fidelidad con el equipo. Además uno sentía llevar una camiseta con todo lo que representa la Universidad Católica y eso, para cualquier jugador, debe significar un honor y un orgullo.

¿Qué saludo le enviaría a los hinchas de la Universidad Católica?
Un abrazo muy cordial y ellos saben perfectamente bien que yo siempre los tengo en mi recuerdo. La gente que me vio jugar, me entregó muchísimo y eso se los agradezco. Sigan alentando al equipo, como lo han hecho hasta el día de hoy.